La
fístula anal es una comunicación anormal entre
el canal anal y la piel perianal. Muchas de estas fístulas
se reconocen fácilmente y se tratan con rapidez. Sin
embargo, algunas pueden ser muy complicadas y por tanto difíciles
de manejar.
Las
definiciones claras y precisas de las enfermedades y la nomenclatura
asignada a ellas, como representativa de su naturaleza verdadera,
son más importantes de lo que generalmente se imagina:
cuando no son correctas, proporcionan una idea falsa, y en
general esta va seguida por un tratamiento erróneo.
Así pues, la total comprensión de una enfermedad
se logra solamente cuando se identifica la causa precisa y
se conoce el mecanismo de la función afectada.