Nuestros tratamientos poco traumatizantes y ambulatorios han convencido a muchos enfermos, en un principio suspicaces y hostiles a tratamientos cruentos y notablemente más dolorosos e inmovilizantes, a buscar alivio a sus trastornos por medio de los métodos puestos poco poco, al día en nuestra especialidad.
La práctica de intervenciones ambulatorias constituye un considerable progreso en el dominio de la técnica curativa de este tipo de enfermos y a la par, constituye un abaratamiento de los costes.
Fuimos los pioneros en utilizar las inyecciones esclerosantes en el tratamiento de las hemorroides, consiguiendo resultados concretos y no fácilmente superables por otros tratamientos.